En este post os vamos a hablar de los semilleros en cama caliente: ¿Qué son? ¿Para qué sirven? ¿Cómo se hacen?

Todos los años, las/os que nos dedicamos a esto de la agricultura, tenemos que o bien comprar todo el plantel que vamos a trasplantar en nuestra huerta o bien hacerlo nosotras/os mismas/os. Como os imaginares son miles las plantitas que necesitamos para trasplantar  nuestra huerta cada año y, desgraciadamente ni tenemos el tiempo ni la infraestructura suficiente como para hacerlas todas.  Pero, aún así, si que nos gusta hacer alguna, sobre todo de plantas “especiales” o “raras” (distintas variedades de coles o tomates…) que no solemos encontrar en los viveros o plantas de las que llevamos conservando nuestra propia semilla desde hace años, como por ejemplo la calabaza.

En este último caso nos toca a nosotras geminar la semilla, con lo que hacemos nuestros propios semilleros. Los semilleros se empiezan a hacer cuanto la temperatura ambiente comienza a ser algo mas agradable, es decir, para la primavera, ya que la mayoría de las semillas no germinan a una temperatura inferior de 15ºC.

Antiguamente cuando los inviernos eran largos y tardaban en subir las temperaturas o se quería adelantar algún cultivo se optaba por hacer los semilleros en “camas calientes”, y ¿qué es esto de cama caliente?

Una cama caliente es simplemente un receptáculo que podamos mantener a cierta temperatura (superior a la temperatura ambiente) de manera artificial en el que germinen nuestras semillas. En el pasado esto se hacía utilizando cucho de caballo, ya que éste era el que mas calor proporcionaba, hoy en día nos hemos vuelto muy modernos, y utilizamos, por lo menos en nuestro caso la electricidad.

Vamos a proceder a contaros los pasos que hemos seguido para hacer nuestro Semillero en cama caliente.

 

  1. Hacemos un bastidor de 1x1m de madera de pino maciza.
  2. Debajo del bastidor, cubriendo toda la superficie, colocamos un metacrilato.
  3. Un vez colocado el metacrilato, distribuimos sobre él la resistencia eléctrica, especial para esta clase de uso (jardinería).

 

 

 

Hasta aquí ya tendríamos nuestro semillero de cama caliente, pero para rizar mas el rizo y que conserve mejor la temperatura ideamos un par de cosillas mas…

  1. Con bandejas de polietileno recicladas de la pescadería de turno hicimos un cajón en el que encajara a la perfección nuestro semillero.

Ahora procedemos con el interior

  1. Sobre el metacrilato, tal cual con la resistencia, extendemos arena (en nuestro caso de gato) por dos razones: para que absorba la humedad en el caso de que cayera agua y para distribuir uniformemente el calor de la resistencia.
  2. Sobre la arena ponemos un plástico (requetereciclado).
  3. Es el momento de echar la mezcla de turba y abono sobre la que vamos a poner nuestras semillas.
  4. Regamos en abundancia.

    9. … y preparado para posar nuestras semillas¡¡¡ Para proteger un poco mas del frío nosotras también le ponemos por encima una manta térmica.

¡¡Esperamos que os haya servido de inspiración!!

 

Semillero en cama caliente

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